ANDRÉS OLAEGUI: CUATRO POR DOS: RUMBICATO

JOSÉ DE LOS CAMARONES

José de los Camarones, nombre artístico de José Galán, nació en la Plazuela, en el barrio de San Miguel, uno de los más flamencos de Jerez, en la primavera de 1955.

De pequeño ya acompañaba a su padre en las tareas de marisqueo por el río Guadalete o por las ciudades de Puerto Real, El Puerto, San Fernando, donde se inicia en el cante con el Pregón de marisquero y aprende un oficio, el de mariscador, que no abandonará nunca, pues lo continúa ejerciendo.

Podemos decir que, mientras despertaba a la vida, también afloraba en él el amor por lo flamenco, la pasión por lo jondo.

En su larga trayectoria artística ha demostrado ser un profundo conocedor de todos los palos del flamenco, incluso introduce en su repertorio unos cantes, como bamberas, tarantos o tarantas, que pocos cantaores entonan actualmente.

Es autor de casi todas las letras de su cante, letras llenas de filosofía de la vida y amor por los desheredados. Entre sus cantes podemos destacar tonás, granaínas, malagueñas, tientos, tangos, zambras, fandangos de Lucena, que remata por verdiales, y, sobre todo, las potentes soleás y sus estremecedoras seguiriyas.

Quien no ha escuchado a José de los Camarones no sabe lo que es la pasión por el flamenco, la entrega total en el cante, la jondura de un gesto.

José de los Camarones, que nunca ha sido valorado en su gran arte, encarna como nadie el arquetipo eterno de alma atormentada y brillo de genialidad en la mirada, prototipo de una raza de gentes que mastican el arte con verdadera hambre, cuyo legado artístico se plasma en el lienzo de su propio ser y en los tablaos de su esencia. El que sigue es un trabajo sobre el hombre más que sobre el cantaor, un viaje imposible a la geografía ignota de un alma sincera, sin miedo a los espejos, pero con algún fantasma residente.

En una entrevista dijo José: «He aprendido a quererme a mí mismo, a respetarme»

Fuente: https://josedeloscamarones.com/